Según las conclusiones del informe la Federación de Gremios de Editores de España, las diferencias entre carreras son notables: el 55 por ciento de los alumnos de Ciencias Experimentales reconoce que no compra ni un sólo libro durante el curso académico, frente al 23 por ciento de los alumnos de Humanidades. La media de libros por estudiante entre todos los matriculados en ciencias experimentales llega a 1,3 títulos al año, mientras que entre las carreras de humanidades superan los 4.
El principal motivo que arguyen los universitarios, a excepción de los de Humanidades es el "alto precio" de los libros. Tanto en carreras de Ciencias Sociales o Jurídicas (44 por ciento), como Técnicas (40 por ciento), de Salud (55 por ciento) o las Experimentales (un 36 por ciento de los casos) señalan esta razón como la principal, que en el caso de las carreras de Humanidades es el segundo factor (un 24 por ciento), por detrás de que "acceden a ellos en las bibliotecas" (un 31 por ciento).
Para el coordinador de libros académicos de la Federación de Gremios, Joaquín Díaz, esta situación "dramática" tiene varias explicaciones: la primera, a su juicio, es que el 99 por ciento de los alumnos utilizan para estudiar los apuntes del profesor, lo que consideró un indicador de la calidad de la enseñanza, "que está ligada a un uso debido del libro académico". Así, recordó que los objetivos fijados en la declaración de Bolonia sobre Educación en 1999 pedía potenciar la investigación frente a las clases presenciales y los apuntes del profesor.
Otro de los factores es el sistema de abastecimiento de las bibliotecas universitarias, que calificó de "bastante pobre" y lo comparó con el modelo anglosajón, que con las compras de las bibliotecas se financia el 60 por ciento de la inversión en manuales, lo que permite a los editores "ajustar más el precio de los libros, condicionados en España a cortas tiradas y por lo tanto a precios más rígidos", explicó Díaz.
Los datos de la encuesta revelan que entre los motivos para no comprar libros que exponen los estudiantes, "encontrarlos en la biblioteca" figura en el tercer puesto en porcentaje, en torno al 18 por ciento de las respuestas. Acerca del uso que los estudiantes hacen de las bibliotecas, según los autores del informe, el 57 por ciento las emplea meramente como "salas de lectura de apuntes".
Unos esquemas similares se reproducen entre los profesores: el 38 por ciento de los docentes adquiere tres de cada cuatro libros, mientras que el 62 por ciento restante suma el 25 por ciento de las compras de manuales. Por materias, los profesores de Humanidades compran una media de 11 títulos al año frente a los de Ciencias Experimentales, Técnicas y de la Salud, que no supera los cuatro por curso
En el estudio también se recoge el "significativo aumento" de las fotocopias de capítulos o de libros completos, algo que, según el 'Estudio sobre el libro académico y de consulta en la Universidad', es a menudo consecuencia de la iniciativa de los profesores. Además, "una parte importante de profesores y alumnos consideran que no vulneran ninguna ley cuando recurren a la fotocopia de material protegido". |