La encuesta fue presentada el pasado día 21 por el director de la FUHEM, Roberto Rey, y el responsable de IDEA, Álvaro Marchesi.
El cuestionario ha sido dirigido a 2.138 familias con hijos escolarizados en Educación Primaria (42,8%), Secundaria (43.8%) y Bachillerato (13,3%); en centros públicos (57,2%), concertados (35,8%) y privados (7,1%)situados en diferentes Comunidades Autónomas.
Cuando se pregunta a los padres si creen que sus hijos están mejor preparados de lo que lo estaban ellos a su edad, responde afirmativamente el 50,7%. Los padres de Primaria son ligeramente más críticos que los de ESO y Bachillerato, lo que significa que el grado de insatisfacción va aumentando con los años. El 83,7% de las familias juzgan positivamente a los profesores de su centro, siendo los de Primaria los más valorados. el 75% de los padres está satisfecho con el estilo de enseñanza de los maestros de Primaria, frente al 49% que manifiesta esta misma opinión con los profesores de Bachillerato, donde crece la indiferencia, quizás porque están menos informados. el 44% de los padres considera que los profesores tienen demasiadas vacaciones frente a un 24,4% que opina lo contrario.
La actuación de los equipos directivos es mejor valorada en los centros públicos; los centros concertados destacan por los valores que transmiten, y los centros privados por su ambiente de trabajo.
Cuando se comparan las distintas etapas vemos que la etapa mejor valorada es la Primaria y la peor valorada es el Bachillerato (excepto en el ambiente de estudio), a veces con diferencias superiores al 20% (en la manera de enseñar de los profesores, en los valores que transmite el centro, en la comunicación entre las familias y el profesorado).
Comparando la opinión de los padres con respecto al sistema educativo y respecto al funcionamiento del centro y de los profesores de sus hijos, se percibe que los padres son más críticos con el sistema que con su realidad, lo que, según los autores de la encuesta,“vendría a significar que el mal funcionamiento del sistema no se debe a los centros y sus profesores, sino que es una percepción que tienen los padres, quizá influidos por la opinión pública, o debido a la falta de recursos, al tipo de enseñanzas”. “Lo que parece más claro –añaden- es que la formación inicial de los profesores de Bachillerato hay que replantearla”.
Asimismo, los padres están convencidos de que los alumnos tienen poco interés por aprender y que las enseñanzas que reciben no se adaptan bien a lo que van a necesitar en el futuro.
Hay que destacar la alta valoración que los padres conceden al clima de convivencia que hay en el centro (el más valorado, con el 71%). En el polo opuesto los padres son muy críticos con su participación en el funcionamiento del centro.
Los padres de los centros concertados y privados son más reticentes a la presencia de inmigrantes en el aula de sus hijos y, en menor medida, a la presencia de alumnos con alguna discapacidad:
Finalmente, el 67,5% de los padres encuestados confesaron estar desinformados de la LOE, casi el 70% disienten de la posibilidad de que sus hijos pasen más tiempo en los colegios, cerca del 53% no desea que se reduzca el número de asignaturas, aunque la opinión desciende en la ESO y casi se iguala al número de padres que sí están de acuerdo). La mayoría se opone a que se reduzcan los deberes para casa (51 %).
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