
Pedro Núñez Morgades /
Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid |
|
Pedro Núñez Morgades es el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. Fue elegido por el pleno de la Asamblea de Madrid el 18 de octubre de 2001. La creación de esta institución, única en España, está prevista en la Ley de Garantías de los Derechos de la Infancia y Adolescencia de la Comunidad de Madrid (Ley6/1995, de 28 de marzo)
¿Cuál es causa principal del deterioro de la convivencia escolar en los centros?
No hay una sola causa, sino un complejo entramado de aspectos y prácticas sociales ya superadas, a las que se añade una organización demasiado académica del sistema escolar, que muestra poca flexibilidad frente a las aspiraciones, deseos y necesidades del adolescente de nuestro tiempo. A esto, habría que unir el reflejo, a través de los medios de comunicación y de otros soportes tecnológicos, de modelos poco comprometidos con la transmisión de valores; más bien al contrario: prima la satisfacción individual de las necesidades y determinadas actitudes prepotentes aparecen como fórmula para resolver conflictos y obtener el éxito. En este marco, es fácil que se deteriore la convivencia escolar y algunas acciones que las escuelas promueven deberían reorientarse.
Es preciso resaltar la conveniencia de poner en marcha iniciativas promotoras de convivencia, como la potenciación de la presencia real (participación con poder de decisión) de los jóvenes en las prácticas escolares, el aprendizaje cooperativo, en el que todos colaboren y se sientan integrados, el apoyo de las relaciones entre el profesorado, de éstos con las familias y con el alumnado basadas en el respeto y en la comunicación, transmitiendo actitudes de acogida y de seguridad. Todo esto, si se desarrolla de forma adecuada, resulta incompatible con algunas rutinas selectivas, de exclusión o de rechazo hacia colectivos o alumnos concretos. Pero para obtener resultados, necesitamos el esfuerzo y la implicación de todos (administraciones, familias, profesorado, los propios alumnos…). Es cierto que la promoción de la convivencia no puede conseguirse sin una acción decidida desde la escuela, pero no lo es menos que sin el apoyo, el reconocimiento y la colaboración de los demás elementos implicados no puede, por sí sola, abordar esta apasionante pero ardua y compleja tarea.
¿Por qué hay cada vez un mayor número de adolescentes españoles que consumen drogas?
El patrón de consumo ha cambiado y, en consecuencia, debería cambiar también la estrategia de lucha contra la droga y esto no está sucediendo. Los adolescentes y jóvenes que se inician en el consumo de alcohol, hachís y cocaína lo hacen durante el ocio de fin de semana, como una forma de aguantar el ritmo y de divertirse más, por la desinhibición que les provoca. Es muy frecuente, además, el policonsumo. Hay una gran accesibilidad, se ha rebajado el precio y aumentado la pureza de la droga, en una estrategia comercial para conseguir más consumidores. Los chicos, y esto es muy importante, tienen escasa percepción del riego. No se sienten afectados por el peligro de la adicción, piensan que pueden controlarlo y circunscribir el consumo solo al fin de semana.
A nivel social todavía se considera drogadicto al heroinómano muy deteriorado física y psíquicamente, pero la percepción varía respecto a otras drogas, especialmente al alcohol, con el que la sociedad es claramente tolerante. Sin embargo, la realidad es que el alto poder adictivo de estas drogas hace que no sea difícil pasar del consumo de fin de semana al consumo diario y, como consecuencia, se suceden problemas y conflictos de relación, en la familia, en el ámbito escolar y laboral. El malestar que esto conlleva induce a aumentar el consumo, configurándose un círculo vicioso del que se dan cuenta cuando la salida requiere ya de tratamiento especializado.
El consumo de drogas afecta a todas las capas y estratos sociales y tenemos que asumir que éste se ha convertido en un problema social de primer orden que requiere estrategias nuevas que respondan a las actuales circunstancias.
¿A qué se cree que se debe el aumento de menores con trastornos de conducta graves?
Hasta hace poco se ha tenido la creencia general de que los niños vivían libres de preocupaciones, que no se enteraban de lo que pasaba a su alrededor y que estaban en una especie de limbo. Esto ha cambiado: los niños han adquirido una presencia y una visibilidad mayor y ahora admitimos que, como los adultos, sufren emocionalmente, y pueden tener problemas psicológicos asociados a ese sufrimiento y malestar, que sin embargo suelen expresar de forma distinta de como lo hacemos los adultos. En muchas ocasiones, ni siquiera lo hacen de forma verbal por lo que conocer a nuestros hijos, estar atentos a sus reacciones o a los síntomas que puedan evidenciar que algo está pasando, es fundamental.
Los trastornos psicológicos de los niños y adolescentes que se expresan en problemas de comportamiento son los más frecuentes y los que más se detectan, por los conflictos que crean tanto en el ámbito escolar como en la familia. Los expertos achacan el aumento de estos trastornos a la tensión y estrés que se vive en la sociedad actual, el ritmo de vida acelerado al que están sometidas las familias, tanto los adultos como los niños y niñas, que están generando una mayor incidencia de problemas psicológicos.
Por otra parte, los cambios evolutivos que se dan en la adolescencia, la conquista de la individualidad, condicionan que en esta etapa se presenten problemas de comportamiento que suelen remitir con la llegada a la etapa adulta. Sin embargo, hoy en día se prolonga en exceso la adolescencia y en muchos casos sin buenas expectativas de futuro. Si, además, inciden otros factores de riesgo, como fracaso escolar, dificultades de relación familiar, y especialmente el consumo de drogas, asociado al ocio adolescente, puede consolidarse trastorno de conducta grave.
El tratamiento precoz de estos problemas y la atención de los casos ya diagnosticados requiere avanzar urgentemente en la formación de psiquiatras y psicólogos expertos y especialistas en salud mental infanto juvenil y la dotación de mayores recursos humanos y materiales, ya que actualmente estos se muestran absolutamente insuficientes en nuestra comunidad. |