Así lo precisó en declaraciones a Telemadrid, recogidas por Europa Press, y donde explicó que estas 47 ó 48 quejas se refieren a la ausencia, en la hoja de inscripción escolar que se les da a los padres, de "lo que debiera aparecer, unas casillas" donde se les pregunte a los padres si quieren que se imparta a su hijo la enseñanza en catalán o castellano.
Múgica añadió que el resto de quejas guarda relación con "el ejercicio de las competencias de las oficinas de garantía lingüística". Aquí se engloban las acciones emprendidas por estas oficinas contra los establecimientos que no rotulan en catalán o por no atender a sus clientes en esta lengua. El Defensor del Pueblo admitió que este tipo de quejas relacionadas con el uso del catalán "han aumentado" con respecto a años anteriores. |