Schleicher manifestó que los sistemas educativos tanto catalán como español deben avanzar en "calidad y coherencia" para ser "más competitivos" pero reconoció que han mejorado considerablemente en los últimos años hasta el punto de que "España es el país de Europa que ha dado un salto más grande en las dos últimas generaciones".
El directivo señaló que los casos francés y alemán son más preocupantes "porque ha sucedido al revés", ya que "tradicionalmente funcionaban muy bien y en los últimos años su sistema ha empeorado".
También apuntó que el nivel de educación medio español se corresponde con el tipo de situación socioeconómica del país, ya que "está por debajo de los países más avanzados", teniendo en cuenta que los mejor calificados en el informe PISA son los más desarrollados.
Schleicher destacó que Cataluña y España funcionan "muy bien" a nivel de "equidad" educativa y apreció que es uno de los países europeos mejor desarrollados en este punto. Sin embargo, consideró que “la equidad debe ir acompañada de la calidad para que un sistema educativo concreto sea efectivo”. El peligro está en que la equidad entre todos los estudiantes implique "tolerar el fracaso" porque se intente "favorecer a los estudiantes en peores condiciones", explicó.
Schleicher apreció que es tan difícil conseguir la equidad sin menoscabar la calidad como al revés, pero aseguró que hay países analizados en el informe PISA que han tenido "éxito" en esta dualidad. “Es difícil concretar los factores que favorecen esta dualidad”, señaló el directivo, pero aventuró que uno de los aspectos clave es que el profesor sepa “implicar a sus alumnos” y despertar en ellos "expectativas", tal y como sucede en Finlandia.
El responsable del Informe PISA remarcó que antes que la inversión económica, la mejora está en el campo de los maestros, que deben saber percibir la diversidad de sus alumnos y llegar a cada uno en particular.
"Se trata de conseguir una educación más individualizada" para que cada estudiante se sienta más responsable de su aprendizaje y no actúe tanto por repetición, sostuvo.
Sin embargo, el especialista matizó que "no se trata de disminuir la ratio de alumnos por profesor" sino de que éste pueda ayudar a cada alumno fuera del aula y consiga implicarlos uno a uno.
El especialista añadió que, a poder ser, el horario lectivo se tiene que reforzar en la primaria, ya que en los primeros años escolares "es cuando se puede marcar una diferencia más clara". |