linea
 
AGENDA - CULTURA
 
 

 

 

Tintoretto desborda de luz y color el Prado

La Galería Central, espacio emblemático del Museo del Prado, se ha transformado para acoger una gran exposición sobre Tintoretto, en la que la luz y el color del Renacimiento veneciano vuelve a deslumbrarnos.

El poder contemplar juntas después de 400 años "La Última Cena" y "El Lavatorio", obras maestras pintadas para la Iglesia de San Marcuola de Venecia, es uno de los muchos atractivos de esta muestra, la primera antológica que se dedica en España al artista, y también la primera gran exposición mundial que se organiza desde la del Palazzo Pesaro de Venecia en 1937.

A pesar de la dificultad que existe para mostrar obras del maestro veneciano, que por su enorme formato son casi imposibles de sacar del lugar para el que fueron realizadas, el Prado ha realizado un gran esfuerzo y ha conseguido reunir un gran conjunto representativo en una magna exposición que han inaugurado los Reyes acompañados del presidente de la República de Italia.

Destacado representante de la escuela veneciana, maestro del escorzo y de las posturas atrevidas, Tintoretto vuelve a estar de actualidad en una exposición en la que ha primado la calidad. El rigor de selección y la exhaustiva investigación llevada a cabo permiten hacer una aproximación muy distinta al pintor, además de cambiar fechas de ejecución o autorías de "el cerebro más terrible que haya tenido nunca la pintura", como le definió Giorgio Vasari.

Oportunidad excepcional y probablemente irrepetible de contemplar algunas de las obras del maestro. La exposición descubre al público a un artista con obras poco conocidas por el público. "Uno de los objetivos principales es volver a llamar la atención sobre un pintor extraordinario y fomentar nuevos estudios sobre él".

El ser muy prolífico, irregular, con muchos ayudantes e imitadores así como por el hecho de que lo mejor de si lo plasmó en la gran pintura narrativa religiosa, con formatos inusualmente grandes, que permanece en los edificios para los que fueron concebidas y no se pueden mover, son hechos que han contribuido a que no se hayan organizado exposiciones antológicas sobre él.

Cuarenta y nueve pinturas, trece dibujos y tres esculturas forman la mejor exposición que se puede hacer de Tintoretto fuera de Venecia. Junto a "La Última Cena" de la veneciana Iglesia de San Trovaso, el público podrá contemplar, entre otras, obras maestras como "Susana y los viejos", "El origen de la vía lactea", o los autorretratos que se conservan en el Museo de Arte de Filadelfia y en el Louvre.

 
 

 

 

El siglo XIX madrileño retratado por Jean Laurent

Ha sido presentado en el Museo madrileño de San Isidro el catálogo de fotografías de Jean Laurent. "Retratos. Tomo III. Escritores, músicos, artistas de circo, toreros" que reúne un sinfín de imágenes de destacados personajes de la vida madrileña del siglo XIX en los ámbitos de la música, las letras, el circo y los toros. Este nuevo tomo servirá para documentar cualquier estudio histórico sobre el siglo XIX y para acercarnos a personajes de todos los ámbitos que no se conocían.

El archivo del que fuera popular retratista, Jean Laurent, contiene más de 5000 imágenes de las que más de la mitad son retratos de personajes, la mayoría famosos. Entre los personajes que aparecen en este volumen destacan, dentro del ámbito literario, las fotografías de López de Ayala, Ventura de la Vega o el hijo de Larra. En el apartado musical se pueden encontrar inmortalizados compositores como Asenjo Barbieri, Arrieta o Verdi. Mientras que en el mundo del circo, Laurent retrata a personajes asiduos del Price, y del toreo figuras tan representativas como 'Fascuelo' o 'Valdemoro'.

Para la concejala de las Artes, Alicia Moreno, este volumen es un "testimonio histórico y sentimental" de un parte de nuestro pasado y un "apreciado tesoro" que continuarán con la publicación del cuarto volumen de esta colección dedicado al ámbito de los políticos. El tomo anterior incluía retratos realizados por el fotógrafo francés a personajes del mundo de la escena, más concretamente a artistas "líricos y dramáticos". En él quedaron inmortalizados cantantes de la ópera, cómicos, bailarinas, autores dramáticos e incluso empresarios. Respecto al primer tomo, recoge no sólo los rostros más representativos del reinado de Isabel II, sino también de las calles de la ciudad, las nuevas construcciones y las obras públicas que surgieron entre los años 1861 y 1868.

Jean Laurent nació en 1816 en Francia y murió en Madrid en 1886. Antes de cumplir los treinta años ya vivía en Madrid. En la década de los 50 ya estaba vinculado a la fotografía, ya que en 1851 solicita ante el Registro de Patentes un privilegio exclusivo de un nuevo sistema para colorear fotografías. En esos mismos años debió de iniciar su trayectoria como fotógrafo retratista, con la que alcanzó un reconocimiento que pronto le proporcionó encargos de la Casa Real. A principios de la década de los 60 comenzó a fotografiar las obras de arte del Museo del Prado y poco más tarde las colecciones de innumerables instituciones museísticas españolas. En 1858 inició su trayectoria como fotógrafo de exteriores con el encargo de fotografiar la línea férrea Madrid - Alicante. Posteriormente realizará tomas de infinidad de obras públicas y de vistas de ciudades, lo que le permitió las varias ediciones de su Guía de España y Portugal. Roig Villalonga, primero, y Ruiz Vernacci, posteriormente, se harán cargo del fondo fotográfico de Laurent tras su muerte, hasta que el Estado Español lo adquirió en 1975 y, años más tarde, encargó su custodia al Instituto de Patrimonio Histórico Español.

 
 
 

"Hispania Ghotorum"

Cientos de piezas forman parte de la exposición "Hispania Gothorum. San Ildefonso y el reino visigodo de Toledo", organizada por la empresa pública Don Quijote 2005 y que se exhiben en el Museo de Santa Cruz de Toledo durante este primer semestre de 2007, coincidiendo con el XIV Centenario del nacimiento del santo.

La introducción del catálogo de este montaje pretende ser la más importante realizada hasta el momento sobre el mundo visigodo y el personaje de San Ildefonso, patrón de la ciudad de Toledo y una de las figuras más relevantes de la patrística hispana.

Más de una veintena de autores de la talla de Ricardo Izquierdo, catedrático de Historia Medieval y Decano de Humanidades de la Facultad de Humanidades de Toledo; Wifredo Rincón, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas; Luis Balmaseda, conservador del Museo Arqueológico Nacional o Ramón Gonzálvez, presidente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo han participado en la redacción del catálogo.

Los artículos del catálogo contribuirán a arrojar luz sobre temas como el derecho visigodo, las nuevas ciudades, las necrópolis, la epigrafía, la música mozárabe o la transición del mundo visigodo a la época islámica. Además, incluirá análisis sobre la figura, la obra, el entorno y la influencia del patrón toledano en campos como la literatura y el teatro.

Cerca de 700 obras cedidas por 119 prestadores, entre los que se encuentran instituciones tan destacadas como el Museo Arqueológico Nacional, el Museo del Prado y la Catedral de Toledo, forman parte de este montaje que recoge una enorme riqueza de piezas arqueológicas que revelarán los estilos de vida de la hasta ahora poco conocida España visigoda. Entre ellas se encuentran casi la totalidad del "Tesoro del Guarrazar" y del "Tesoro de Torredonjimeno" y numerosas piezas de la deslumbrante orfebrería visigoda. Por otro lado, la iconografía de San Ildefonso cuenta con trabajos de grandes maestros de la talla de El Greco, Zurbarán, Juan de Borgoña, Eugenio Cajés, Luis de Carvajal, Blas de Prado, Antonio de Pereda o Antonio del Castillo. Las piezas que constituyen la muestra proceden de 12 de las 17 comunidades autónomas de España.

 
 
 

Una biografía reivindica a la olvidada Victoria Kent

Fue una pionera y una revolucionaria, pero su figura continúa siendo una de las más desconocidas de la historia reciente de España. La democracia recuperó la memoria de otras pioneras: Dolores Ibárruri, Clara Campoamor, Federica Montseny o Margarita Nelken. Pero en su lista olvidó apuntar el nombre de Victoria Kent, la primera abogada laboralista, la primera mujer que fue diputada y que desempeñó un cargo diplomático de alto rango. Con la llegada de la II República, ocupó la la dirección General de Prisiones y afrontó una reforma penitenciaria que todavía es un modelo en las Universidades de Derecho. Pero su personalidad "inclasificable" y su oposición al voto femenino en la elecciones del año 1931 -consideraba que las mujeres no habían recibido una buena educación y que votarían lo que les dijera el confesor- empañó su popularidad que fue diluyéndose poco a poco hasta olvidarse. Miguel Ángel Villena la recupera ahora, con todos sus aciertos, pero también con todas sus contradicciones, en "Victoria Kent. Una pasión republicana" (Debate), una monografía que repara, veinte años después de su fallecimiento, el vacío bibliográfico que existe a su alrededor. "He intentado reflejar la época, las transformaciones de España desde que nació hasta su muerte en 1987 en Nueva York, y cómo todos esos cambios que se produjeron afectaron a las mujeres", explica el autor.

La democracia llegó muy tarde, pero Victoria Kent siguió combatiendo hasta que no le quedó aliento. "Con más de ochenta años seguía colaborando en diarios y revistas con artículos muy célebres", comenta Villena, que se ha entrevistado con las personas que llegaron a conocerla. En estas páginas se repasan sus ideas y la lucha que mantuvo para devolver la diginidad a los reos. "Apostó por las cárceles de las mujeres y que se liberara a los internos que tuvieran más de 70 años". Pero sus reformas fueron más allá: "Afirmó que de nada servía modificar las leyes si no se cambiaban a los funcionarios". Por esta inciativa fue depuesta. Estas páginas no olvidan la relación que tuvo con Louise Crane, su labor social durante la Guerra Civil española ni esos cuatro años que pasó de forma clandestina en Francia durante la ocupación nazi. Un periodo de tiempo en el que redactó su libro "Cuatro años en París".

 
 
 

Clausuras: visitar lo invisitable

La exposición "Clausuras. Tesoros artísticos en los conventos y monasterios madrileños" recoge una selección de obras de arte sacro de artistas como Pedro Pablo Rubens, Angelo Nardi o José de Churriguera, que podrá visitarse hasta el 25 de marzo en la Real Academia de las Artes de San Fernando en Madrid.

La muestra reúne 57 piezas artísticas de 16 conventos y monasterios de la Comunidad de Madrid, que se completa con una muestra fotográfica realizadas por Gloria Rodríguez, y es la primera vez que muchas de ellas se exponen al público.

Desde pinturas, retratos y talla de madera policromada, pasando por esculturas de santos más importantes de la liturgia cristina, hasta objetos de orfebrería y cerámica dedicados a la vida cotidiana de los conventos, se recoge un compendio del legado artístico de estas instituciones religiosas.

La retrospectiva, presenta obras de algunos de los artistas más importantes del Barroco, como el caso de Lucas Jordán, Gregorio Ferro, Pedro de Mena, Antonio Perera, Luis Tristán o Alonso de Arco, unido a otras creaciones de autoría anónima y junto a los ya mencionados Rubens, Nardi o Churriguera.

Así, quien se acerque a la muestra podrá contemplar lienzos de alto valor pictórico como "Sor Dorotea", de Rubens, o el de "Santa Humbelina", de Nardi. También sobresalen la "Imposición de la casulla de San Ildefonso", de José Antonio Ceronio, una representación de la Virgen de Atocha mediante la técnica de transpartono o el cuadro "El Salvador" de Antonio de Pereda, o "Ecce Homo", de Juan Antonio Escalante. Además, destacan las tallas de madera de "San Bernardo" y "San Benito" de Churriguera y "Santa Clara de Asís" de Mena o el "Expositor de la Santísima Trinidad" (anónimo).

En cuanto a la disposición, la muestra trata de reflejar el ambiente monacal y conventual al instalar rejas -similares a las celdas de estos recintos- y música sacra. La retrospectiva se divide en 5 secciones de acuerdo a la temática de su simbología y representación tituladas "Vida conventual" --basada en representaciones de monjas y miembros de las congregaciones--, "Los Fundadores" --dedicada a diversos miembros del santoral--, "Exaltación de la Virgen" --donde se incluyen obras dedicadas a la Virgen de Atocha, la Paloma y La Soledad-- y "Ora Et Labora" que aborda la vida doméstica y los rituales de culto de los conventos y monasterios.

 
 
Federación de Enseñanza de CC.OO.
Secretaría de Comunicación
Plaza Cristino Martos, 4 - 4º 28015 Madrid
Tfo.: 91 540 92 06 - Fax: 91 548 03 20 - Email: tedigital@fe.ccoo.es -Web: www.fe.ccoo.es