La alianza y la cooperación internacional entre sindicatos; organizada en torno a la Confederación Sindical Mundial (CSI), son las mejores herramientas para luchar, en la era de la globalización, por un orden mundial más justo y en paz, haciendo frente a las grandes desigualdades sociales. UGT y CC.OO. apoyamos con entusiasmo la fusión de las dos grandes centrales sindicales mundiales (la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y la Confederación Mundial del Trabajo (CMT) que se produjo en 2006, y hoy, ya constituida la CSI, trabajaremos en pro de una transformación social que abra la vía hacia una globalización de los derechos que beneficie al conjunto de las poblaciones.
Para ello resulta esencial que las políticas neoliberales den paso al gobierno democrático de la economía global; se garantice el respeto universal de los derechos fundamentales de los trabajadores y trabajadoras, reduciendo las desigualdades tanto a nivel nacional como entre naciones; genere trabajo decente para poner fin a la pobreza masiva y promueva el crecimiento mediante una distribución equitativa de la riqueza.
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