-¿Existe una gran diferencia entre los países miembros y los que no forman parte de la Unión?
-Las diferencias que existen no sólo son entre países que no forman parte de la Unión Europa, sino que las hay y muy importantes entre los países miembros. Aunque está claro que en los países que todavía no están integrados en la Unión existen dos modelos educativos bien diferenciados. Por un lado, los hay que tienen un sistema muy centralizado y otros que tienen muy diseminada la estructura educativa. Ahora mismo, nos planteamos el reto de fortalecer un sistema público educativo frente al proceso de privatización que se está viviendo actualmente en la educación.
-¿Cómo cree que se puede equiparar la escuela pública con la privada?
-Creo que lo importante es que la educación es un derecho para todas las personas y que es responsabilidad de las autoridades ofrecer un servicio público de calidad para todos. Está claro que lo que nos gustaría sería que los padres eligieran la escuela pública porque fuese la mejor y la que pudiese ofrecer mejores opciones a todos los niños.
-¿Qué papel cree que deberían tener los sindicatos en la enseñanza?
-Los sindicatos deben conseguir proteger a los trabajadores de la enseñanza para que tengan buenas condiciones de trabajo, buenos salarios y motivarles para que quieran ser profesores. Otra función importante de los sindicatos es la de mejorar la profesionalidad y la formación de los docentes.
También es muy importante que se mejoren las relaciones de los profesores con los padres, porque las familias son fundamentales en la educación de los hijos y, siempre que esas relaciones sean estrechas, la calidad educativa mejorará.
-¿Cómo se podrían mejorar la motivación y la formación del profesorado?
-Creo que es importante que todo el profesorado tenga unos altos niveles de formación universitaria. Además de este aprendizaje inicial es fundamental que continúen con un proceso formativo a lo largo de toda su vida, porque la sociedad cambia y con ella las necesidades educativas. Todo el compromiso y el esfuerzo de los docentes es necesario que sean valorados por la sociedad.
Fuente: Diario "LA NUEVA ESPAÑA" / V. ESCANDÓN (30 de junio de 2007)