Respecto a la propuesta de la patronal de modificar la calificación de los accidentes de trabajo en el puesto, retirando de la definición al 50 %, entre ellos los accidentes de tráfico. CC.OO. manifiesta que los accidentes de tráfico en horario de trabajo no sólo se pueden reducir mediante la educación vial, sino que es responsabilidad de la empresa diseñar a su vez planes de movilidad que aporten soluciones para la prevención efectiva del daño: favoreciendo el uso del transporte público, dando el tiempo necesario para cada trayecto, tendiendo en cuenta las condiciones de seguridad de cada vehículo y considerando que la fatiga y las malas condiciones de trabajo provocan también accidentes de tráfico en los desplazamientos de los trabajadores.
CC.OO. quiere manifestar su total rechazo a una rebaja en las cuotas a la Seguridad Social por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, pues la tasa actual de siniestralidad no llama precisamente a hacer rebajas. En España las Mutuas sólo dedican un 1 % del total de la cuota a prevención, frente a países como Alemania donde invierten hasta siete veces más en actividades preventivas. A esto se añade el enorme subregistro de enfermedades profesionales: sólo se declaran aproximadamente un 25 % (frente a 80.000 casos al año estimados el registro sólo recoge 21.000). Así, la mayoría de las enfermedades laborales son endosadas al sistema nacional de salud, incrementando su déficit. Lo peor es que la invisibilidad de estas enfermedades impide realizar políticas preventivas.
En cuanto a la consideración aludiendo a que existe un exceso de responsabilidad empresarial, CC.OO. quiere recordar que la responsabilidad empresarial viene claramente establecida en la Directiva Marco Europea transpuesta en la Ley de Prevención de riesgos Laborales. Esta Ley prevé incluso que el empresario, en su deber de vigilancia de las medidas de seguridad y salud, tiene que tener en cuenta hasta los posibles excesos de celo de los trabajadores y las imprudencias no temerarias o que no sean fruto de la mala fe.
A CC.OO. le gustaría escuchar de las organizaciones empresariales un llamamiento claro a sus asociados para que cumplan sus obligaciones preventivas sin ningún tipo de reserva, en vez de eludir sus responsabilidades, al igual que los sindicatos llamamos a los trabajadores a cooperar con las medidas preventivas adoptadas en la empresa y a aplicarlas en su trabajo. También le gustaría oír un compromiso de formación de los trabajadores, a la que las empresas están obligadas, ya que después de diez años de vigencia de la Ley de Prevención, todavía la mitad de los trabajadores no han recibido formación y el 70 % de los muertos en accidente laboral no han recibido formación alguna.
Finalmente, también le gustaría encontrar por parte de las organizaciones empresariales una mayor cooperación con la justicia para la persecución de aquellas empresas que exponen a riesgo la vida y la integridad de sus trabajadores.