- ¿En que consiste a grandes rasgos el proyecto “El Bosque Encantado” premiado por la FAD?
- El Bosque Encantado es un proyecto que se configura como un cuento de hadas, un cuento maravilloso que nos anima a aprender todas esas cosas que son del cole y que en ocasiones son un poco difíciles o acaban resultando aburridas.
A través de los personajes maravillosos (el dragón Filiberto, Teodoro el roble, el mosquito Argimiro, el Pirata Piraton, la Anjana Ana) que viven en aquel bosque que hay al lado de la escuela, aprendemos sobre nuestro entorno, cómo viven, pero sobre todo cómo sienten y cómo se relacionan entre ellos, de este modo, los contenidos se desarrollan de una manera atractiva, partiendo de la necesidad de los niños y niñas de Educación Infantil de utilizar su imaginación y el juego como un medio básico para desarrollar su aprendizaje, teniendo siempre como referente el mundo escrito como la puerta de acceso a ese extraordinario mundo del bosque encantado.
- ¿Cuál es el objetivo de la experiencia?
- El fin último del proyecto era que los niños y niñas de Educación Infantil aprendieran de una manera lo más óptima posible, era nuestra intención que lo lograrán a través de una metodología adaptada a sus necesidades e intereses, respetando la individualidad de cada uno pero con un marcado sentido grupal, donde la actividad con otros compañeros de diferentes edades y niveles, el desarrollo de la imaginación y la creatividad, el sentido crítico y el deseo de aprender cada día fuera una necesidad, cada día debía ser diferente, atrayente, interesante. Todo el mundo debía tener cabida, además de abrir la escuela a las familias y al entorno que nos rodea para que se creará una verdadera comunidad de aprendizaje.
Por otro lado, perseguíamos dar continuidad a un modo de hacer, a una filosofía de trabajo en la escuela, a una manera de entender la escuela. Así el trabajo coordinado, el apoyo entre los compañeros era un elemento esencial, debía ser un proyecto de equipo que no de autor o de aula. Un proyecto de Educación Infantil que pudiera llegar a toda la escuela, a toda la comunidad educativa.
- ¿En qué medida la experiencia puede servir para otros centros?
- Nuestra escuela es un centro pequeño, con un alumnado más o menos heterogéneo, pero consideramos que cualquier escuela podría llevar a cabo algo similar, si tenemos en cuenta que el material para llevarlo a cabo no es ni más ni menos que la imaginación de los niños y niñas, y esto lo tenemos en cualquier escuela de nuestro país o del mundo.
Es necesario un toque de generosidad por parte de los maestros, ceder el protagonismo a los niños, adaptarse a sus intereses y deseos, esforzarse por dar coherencia a la propuesta y adaptarnos a las oportunidades que se nos presenten.
Con un toque de creatividad, ganas de aprender por parte de niños y maestros a través de un buen trabajo en equipo, seguro que muchos bosques encantados florecerán en las aulas de Infantil y el mundo será un poco mejor.
Nota sobre el Premio a la Acción Magistral 2007
Ficha del Proyecto "El bosque encantado"
