– ¿Qué representa para ti y para CCOO el nombramiento en Ejecutivo Mundial Internacional de la Educación?
– Para mí y para CCOO es un honor representar por primera vez a España en el Consejo y también un gran reto. Ha habido mucha ilusión por parte del equipo, pero era muy difícil porque entramos en una votación abierta y hemos tenido que competir con sindicatos mucho más veteranos que los españoles, como los anglosajones y los nórdicos.
Ha sido el premio por un trabajo coherente durante años en el sindicalismo internacional. Nuestro programa estuvo fundamentado en el papel de España como interlocutor mundial y su compromiso con el diálogo entre las culturas. Nuestro país tiene muy buena relación con África, Latinoamérica y el sur de Europa, por eso tuvimos el apoyo de los sindicatos de todos estos países. |