 |
|
– ¿Por qué se eligió España y Málaga para la celebración de esta la 6ª Conferencia Mundial?
– En primer lugar, porque a todo el mundo le encanta ir a España, y nadie podrá resistirse a pasar unos días en Málaga. Pero éste no es el único motivo. La Conferencia del 13 al 14 de noviembre se desarrolló en el contexto de una semana internacional de educación superior, en la que la Federación de Enseñanza de CCOO ha tenido un papel central. |
Lo más importante, por supuesto, es el trabajo que el sindicato y las otras organizaciones afiliadas de la IE en vuestro país han realizado en materia de protección de los principios básicos en los que se basan nuestros sistemas de educación superior. Además, la Universidad de Málaga es un buen ejemplo a seguir para las instituciones de educación superior en otros lugares.
– ¿Cuál ha sido el principal objetivo de la Conferencia?
– Como indica el lema de la Conferencia , el principal objetivo ha sido recordar a los gobiernos que no deberían permanecer indiferentes ante la Recomendación de la UNESCO sobre las condiciones del personal que trabaja en las universidades. En términos generales, las Conferencias Mundiales de Educación Superior son un instrumento sindical de primera mano que conforman el avance propositivo y reivindicativo de la Internacional de la Educación. Además, las reflexiones y conclusiones de la Conferencia se convierten en verdaderas prioridades para la agenda de los sindicatos agrupados en la Internacional de la Educación.
– ¿Cómo hacer frente a la mercantilización de la Educación Superior?
– Gracias al Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios hemos impedido que los servicios educativos se reconocieran como una mercancía. Sin embargo, no hemos podido evitar un crecimiento espectacular de los servicios de educación con ánimo de lucro, especialmente en el ámbito de la enseñanza superior. Por supuesto, no queremos negarle a nadie el derecho a establecer una escuela o una universidad y que la dirija de forma comercial, a menos que esas instituciones se conviertan en sustitutas de las escuelas y las universidades públicas. No aceptamos ningún mecanismo en el mercado que se introduzca en nuestro sector y socave la calidad y la accesibilidad de los servicios educativos. Estamos tratando el problema de la comercialización en las organizaciones intergubernamentales apropiadas y en el Proceso de Bolonia, donde representamos al personal de la educación superior desde nuestra posición de socio social.
|