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– La docencia es un sector muy feminizado ¿en qué medida este factor puede incidir en una enseñanza no sexista?
– Así es, pero dependiendo del nivel educativo. Las mujeres conforman la mayoría del profesorado que imparte enseñanzas del régimen general, superando el 70% en la Enseñanza Infantil y Primaria y en la Educación Especial, descendiendo al 55% en la Educación Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional, y situándose en un 42% en la enseñanza universitaria. Las catedráticas oscilan en torno a un 14%. Existe una brecha entre la preparación académica de las mujeres y su incorporación a puestos de mayor prestigio social y mejor remunerados.
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– ¿Se contempla en la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía algún apartado dedicado a la igualdad entre los hombres y las mujeres?
– Educación para la Ciudadanía presta especial atención a la igualdad entre mujeres y hombres. En Educación Primaria, en el bloque que trata sobre individuos y relaciones interpersonales y sociales, aborda esta cuestión a partir de situaciones cotidianas que se dan en las familias y en el mundo laboral. En Secundaria, incide en las relaciones humanas desde el respeto, el reconocimiento de las diferencias y el rechazo a cualquier tipo de discriminación.
– ¿Se aprecia un sexismo claro en los datos que se barajan sobre acoso escolar?
– No especialmente, aunque en un futuro podría ser la antesala de una situación de violencia de género. El acoso escolar o bullying es una forma de maltrato entre compañeros y compañeras que se puede manifestar a través de intimidaciones verbales, psicológicas, agresiones físicas o aislamiento social. La violencia escolar no es un fenómeno nuevo, pero últimamente se ha visibilizado más gracias a que se denuncian públicamente más casos y los medios de comunicación se han hecho eco ello. Las víctimas de acoso escolar suelen ser alumnos y alumnas en situación de inferioridad respecto a su agresor o agresores, independientemente del sexo. El acoso se ejerce sobre los más vulnerables o aquellos que presentan un rasgo que los hace diferentes, ya sea por su raza, color, religión o un simple defecto físico. Al igual que ocurre con la violencia de género, es necesaria la denuncia para poder actuar sobre el conflicto.
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