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ALARMA EN LA UE POR LA OBESIDAD INFANTIL
 
Aleja
 

Desde el año 2002, el tiempo asignado a la educación física en toda la UE se ha reducido de 121 minutos semanales a 109. SIn embargo, el Parlamento Europeo (PE) aprobó el pasado noviembre un informe en el que se pide a los estados miembros que la asignatura de educación física, "única materia escolar que tiene como objeto preparar a los niños para una vida sana", se imparta por lo menos tres veces a la semana. Pero "debería animarse a las escuelas a superar este objetivo mínimo", añade el informe.

Reino Unido

El ejercicio que hacen los estudiantes británicos varía según vayan a instituciones públicas o privadas. Los colegios privados disponen de excelentes instalaciones y fomentan la práctica de deportes de clases privilegiadas como el cricket y el rugby, mientras que en los públicos todo depende en la práctica de la iniciativa de los alumnos y el énfasis de los directores y maestros en la educación física. Un nuevo plan recién elaborado por el Gobierno, y cuya implementación está prevista para el año 2010, contempla cinco horas semanales de deporte en las escuelas públicas, combinando el que los estudiantes practiquen en horario escolar y en sus actividades extraacadémicas o en fines de semana.

Francia

La educación física y deportiva es una materia escolar obligatoria en Francia desde 1880. Tras muchos altibajos y cambios de tutela, el presidente François Mitterrand decidió en 1982 que pasara a depender del Ministerio de Educación. Considerada durante mucho tiempo una asignatura menor, el nuevo Gobierno quiere ahora potenciarla ante la creciente preocupación por los estilos de vida poco saludables que se están extendiendo entre niños y adolescentes. Pese a ser en parte una de las cunas de la dieta mediterránea, Francia no ha quedado al margen de la tendencia al aumento de los casos de obesidad. En la actualidad, los programas escolares prevén tres horas de educación física a la semana, pero el nuevo secretario de Estado para el Deporte, Bernard Laporte, defiende que se practique una hora diaria.

Alemania

La jornada escolar acostumbra a terminar en Alemania en torno a las doce o a la una. Los escolares tienen después un breve receso para comer un tentempié y luego inician sus actividades extraescolares, siempre en la misma escuela, que acaban en torno a las cuatro de la tarde. Este horario permite a los niños llegar pronto a casa; lo normal es que vayan a la escuela del barrio y puedan desplazarse a pie o en bicicleta. Prácticamente todas las escuelas del país tienen una amplia oferta de actividades para escolares, que van de los deportes a los foros de debate, pasando por la música, la danza o los idiomas. El objetivo de estas actividades, en el ámbito deportivo, no es formar atletas de elite sino ofrecer actividades de las que puedan beneficiarse todos los niños, por lo que se fomenta más la camaradería que la competitividad.

Bélgica

Con menos de dos horas de educación física a la semana en la escuela, que consisten básicamente en gimnasia y natación, muchos padres belgas tienen la sensación de que sus hijos no hacen suficiente deporte y raro es el hogar donde los niños no practican alguno en horario extraescolar. En Flandes, seis de cada diez estudiantes de secundaria pertenecen a alguna federación o club deportivo con entrenamientos que a menudo se realizan los fines de semana y que condicionan la agenda de toda la familia. Influidas por informes que indican que los niños que hacen deporte tienen un mejor rendimiento académico, las autoridades intentan fomentar la práctica del deporte como actividad extraescolar a través de acuerdos con los clubs.

España

La alarma hace tiempo que se disparó: más del 30% de los niños españoles de entre 7 y 11 años padece u obesidad. Los consejos sanitarios se centran en dos vías: favorecer la actividad física y una alimentación adecuada..

Sin embargo, en lo que se refiere a combatir el sedentarismo, las administraciones no están tomando las medidas más pertinentes.

Tal es el caso de Catalunya, donde los licenciados en Educación Física, apoyados por los médicos de familia, se han puesto en pie de guerra ante la intención de la Conselleria d´Educació de reducir las horas de EF tanto en primaria como en secundaria y bachillerato de dos horas semanales a una --de 525 horas a 385 en primaria, de 280 horas a 140, en secundaria--. Los profesionales de la educación física consideran esta medida un sinsentido, porque esta asignatura "prepara a los niños para una vida sana, concentrándose en su desarrollo físico y mental", inculcando valores como el trabajo en equipo, la autodisciplina y la solidaridad, señala un portavoz del colegio. Estos profesionales enviaron el mes pasado un comunicado no sólo a Educació, sino también a la Conselleria de Salut para mostrar su disconformidad. En él ponían de manifiesto precisamente la incoherencia de reducir las horas de ejercicio físico cuando el departamento que dirige Marina Geli pide a a la población, y en particular a los menores, que haga ejercicio. Los profesores recuerdan que la escuela es el único lugar donde se garantiza que casi el 100% de los chavales realice algún tipo de actividad física.

La respuesta no tardó en llegar por parte de Educació, que acaba de comprometerse a mantener las dos horas semanales en todas las etapas educativas, aunque en su decreto deja libertad a los centros para ampliar a dos la hora semanal obligatoria de EF.

Lo ocurrido en Catalunya se está repitiendo en casi todas las comunidades de España, desde el País Vasco hasta Madrid y Castilla-La Mancha. Los nuevos currículos de la ley orgánica de Educación (LOE) han obligado a replantearse los horarios y la educación física está siendo la gran perjudicada - un 25% menos de horas de media-, ante el silencio de las familias "que ven la gimnasia como una maría", señala David Cañada, profesor de educación física. "Hay padres que no dan importancia a esas horas de clases. Creen que sólo es correr alrededor del patio y ya está. La EF es mucho más, es la asignatura de la salud", señala Cañada.

Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud, el 87% de las niñas y el 77% de los niños europeos de 11 y 12 años no realiza ni dos horas a la semana de actividad física "de intensidad moderada a vigorosa", indica Marcela González-Gross, vicedecana de Calidad y Asuntos Internacionales de la facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Muchos padres, aposti lla Cañada, recurren a las actividades extraescolares para que los niños realicen ejercicio. "El problema es que muchas de esas actividades están impartidas por personas no preparadas, que llenan ese tiempo con juegos. En el lado opuesto se sitúan las escuelas deportivas, que dejan de lado a muchos chavales al buscar sólo la excelencia".

Los licenciados en Educación Física coinciden en que la actividad de muchos clubs está dirigida más a buscar ronaldinhos o messis, que a facilitar que los niños hagan deporte. "Los que no son muy buenos juegan poco, algo que desmotiva a los niños; se ponen muchas horas de entrenamiento varios días a la semana y no se les permite faltar, porque si no, no juegan, y en medio, unos padres estresados llevando a los chavales de un lugar a otro... Muchas condiciones para practicar ejercicio. Hay que replantearse esta situación", señala Cañada. Mientras, la cifra de niños obesos sigue creciendo.

LA VANGUARDIA - 11/01/2008

 
 

CACHETE, ¿SÍ O NO?

 


Mar

 

Los niños se identifican con modelos, de su familia, de sus amigos, de los cuentos y de la tele. Si ven y padecen cómo su papá, gracias a la fuerza bruta, obtiene beneficios, almacenan el dato en el subconsciente y lo adoptan. Luego lo usarán para solucionar sus conflictos.

La televisión, en ocasiones padre adoptivo con el que los niños pasan entre 1.000 y 1.500 horas al año -según el estudio El estrés, un problema de hoy en el mundo infantil, de Concepción Iriarte- es otra vía para descubrir el poder de la agresividad.

El informe Stop al castigo físico, de la Fundación Cooperación y Educación (Funcoe), señala que "los niños que reciben con frecuencia golpes en casa atacan a sus compañeros el doble de veces que los que no son pegados". Algunos expertos afirman que se hace tanto hincapié en parar el castigo físico porque hay padres a los que se les va la mano y desplazan su agresividad hacia los pequeños.

El azote. El sociólogo Murray Straus de la Universidad de New Hampshire (EEUU) asegura: "Cuando se emplea el castigo corporal para disminuir la conducta antisocial, lo único que se logra a largo plazo es lo contrario". Pero su compatriota Den Trumbell opina: "Un ligero azote es válido cuando los niños tienen entre 18 meses y 6 años, porque aún son incapaces de comprender el alcance de sus actos". El ejemplo de bebé a punto de meter los dedos en un enchufe se usa para justificar el suave golpe.

Educar es conferir a una persona la capacidad para, en el futuro, educar a otro. Muchos padres titubean a la hora de trazar el camino. Lo cual es positivo. Al menos, se plantean su actuación. "Le pego un cachete y pienso que se va a traumatizar. Eso dicen los expertos. ¿Le encierro en su habitación o le quito su juguete favorito? Me pierdo". Javier Santillana, ingeniero aeronáutico, no sabe cómo lograr que sus dos hijos de 9 y 4 años le obedezcan.

Un reciente estudio de Asuntos Sociales revela que el 45% de los padres usa jarabe de palo frente al 55% que lo cree innecesario. Claro que una cosa es lo que los adultos responden y otra lo que hacen. Según el 84% de los entrevistados, sus padres casi nunca o nunca les pegaron. Entonces, ¿ahora se zurra más que antes o no son del todo sinceros? Luis López Yarto, psicólogo social, caso de hijo al que sus padres no pegaron, confiesa: "Cuántas veces habría preferido un cachete a una mala cara. Yo creo que una cosa es un azote y otra el maltrato". Y es que el maltrato psicológico es tan dañino como una somanta de palos.

A un crío al que se ignora, con el que no se juega, al que se atiborra de actividades extraescolares para que no moleste en casa, al que no se reconocen sus hazañas, al que se compara con el hermano o con el vecino o que no tiene derecho a opinar, le quedan multitud de cicatrices. Cuánto se puede querer y valorar a sí mismo si sus padres le tasan por su rendimiento académico.

En el colegio tampoco pueden tirar la primera piedra. En España está prohibido por ley desahogarse con los alumnos desde 1985. Algunos maestros han sustituido la vara por el desaliento emocional. A los niños se los cataloga más por su comportamiento en clase que por su potencial creativo e intelectual. Empollón y modosito encaja con el ideal docente.

El terapeuta Luis López Yarto asegura que "hay muchos maestros con neurosis en terapia por no poder actuar con los niños". El educador juega un papel esencial en el desarrollo del crío, ya que la figura del maestro se convierte en uno de sus modelos principales. Por eso debe centrarse, además de estimular el aprendizaje, en que su alumno se sienta a gusto consigo mismo y en ayudarle a regular sus reacciones emocionales. Tal y como propone el psicólogo Daniel Goleman, los sentimientos deben ocupar un lugar destacado en el currículo de los niños, igual que la Física, las Matemáticas o el Lenguaje. Lo esencial para educarlos con cariño y coherencia. Hay que predicar con el ejemplo, si no se les enseña a actuar al margen de la palabra.

EL MUNDO - La Revista nº 108 (Foto: Robert Doisneau)

 
 
¿POR QUÉ LOS SALARIOS SON BAJOS?
 

Mar

 

En la evolución de los salarios en España dos hechos llaman la atención. Uno, documentado por el último informe de la OECD Employment Outlook 2007, es que los salarios han bajado en España. El otro, también documentado por tal informe, es que los salarios españoles están entre los más bajos en la Unión Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países más cercanos al nivel de desarrollo económico español. Aunque esto último ha sido una constante, el descenso del salario promedio es más reciente y ha ocurrido primordialmente a partir de los años noventa. Este descenso se ha atribuido por varios autores a la globalización, indicándose que los trabajadores españoles están compitiendo con los trabajadores del Este de Europa, así como con los trabajadores de los países subdesarrollados (que tienen salarios mucho más bajos), forzándoles a disminuir sus demandas de incrementos salariales, temerosos de que ello genere una respuesta empresarial que incluya el irse a otro país. La prensa está llena de referencias a empresas que amenazan desplazarse o que lo han hecho en busca de salarios más bajos. Que ocurre es indiscutible y toma lugar preferentemente en los sectores industriales de la producción.

Ahora bien, en esta argumentación se ignoran hechos importantes. Uno de ellos es que la gran mayoría de puestos de trabajo no son exportables, es decir, no se pueden producir en otros países. En EE UU, por ejemplo, se ha calculado que el número de trabajos exportables en los próximos 20 años varía de un 16% a un 29%, lo cual quiere decir que del 94% al 71% no son exportables. El segundo hecho es que los salarios han descendido tanto en los puestos de trabajo exportables como en los no exportables, siendo en éstos últimos donde se encuentran la mayoría de salarios más bajos. Los 15 puestos de trabajo con salarios menores que incluyen el 15% de todos los puestos de trabajo de EE UU (y un 12% en España) son trabajadores de restaurantes y personal de cocina, personal de limpieza, personal de lo que en España se llaman guarderías y servicios domiciliarios, vigilantes de edificios y aparcamientos, y trabajadores de servicios domésticos. Ninguno de estos puestos es exportable a otros países.

Las causas de que éstos y otros salarios no exportables sean bajos se deben, en parte, a las políticas públicas (tales como la desregulación de los mercados de trabajo) que se han ido aplicando y que han debilitado enormemente al mundo del trabajo y a los sindicatos. Mercados de trabajo altamente regulados como los escandinavos (que son, por cierto, los países más globalizados de la UE-15) tienen salarios mucho más altos (para los mismos puestos de trabajo) que en España. El trabajador de lo que en Finlandia o Suecia se llaman escuelas de infancia (escuelas públicas para niños de cero a dos años) son profesionales diplomados con estudios universitarios, mientras que en España los trabajadores de lo que se llaman guarderías (señalando la función de mero aparcamiento de los infantes) son personas con muy escasa o nula formación. En realidad, en España se exige mayor conocimiento y formación a los guardadores de animales en los parques zoológicos que a los guardadores de niños y cuidadores de ancianos.

Otra causa de los bajos salarios es la inmigración masiva que el país ha ido experimentando en los últimos años y que ha causado una disminución de los salarios de los sectores donde tal inmigración se concentra. Esta situación se hubiera incluso acentuado más si se hubiera aceptado por parte del Parlamento Europeo la famosa directiva Bolkenstein, apoyada por autores liberales como Anthony Giddens, también llamada del país de origen, en la propuesta de movilidad de los servicios de la UE-15. Según tal propuesta vetada por el Parlamento Europeo, una empresa constructora polaca, por ejemplo, que trabajara en España pagaría a sus trabajadores salarios polacos (que son la mitad de los salarios españoles). Y es ahí donde radica otra de las causas de los bajos salarios: la importación de trabajadores que por su condición de inmigrantes tienen que aceptar salarios más bajos. Por ello, en países donde los sindicatos son fuertes (como en los países nórdicos), se apoya al inmigrante (dándole los mismos derechos que a los trabajadores nativos) pero no a la inmigración, mientras que en aquellos países donde el mundo empresarial es fuerte, como en el sur de Europa, se apoya a la inmigración pero no al inmigrante.

VINCENÇ NAVARRO

EL PAÍS 2/01/2008

 
 
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