La inflación subyacente de 2007, la que comprende los precios sin los productos energéticos y alimentos no elaborados, alcanza un resultado (3,3%) con connotaciones todavía más preocupantes para la economía española, como demuestra el hecho que un índice que recoge solo una parte de los precios, los de responsabilidad interna, es superior al índice general de la Unión Europea, donde también se incluyen las subidas del petróleo y de los alimentos no elaborados.
Los malos resultados en control de precios son generalizables a casi todos los grupos de productos, pero por su incidencia en las personas con menor renta, son especialmente reprobables los acaecidos en los alimentos: pan (14,4%, carne de ave (10,2%), leche (31%), productos lácteos (10,0%), frutas frescas (7,8%), legumbre y hortalizas (7,6%). Una larga relación de bienes básicos que han erosionado seriamente la capacidad de compra de los ciudadanos.
El incremento inicial de los salarios pactados en convenio (2,9%) es resultado de asumir el objetivo inicial de inflación y una ganancia de productividad de la economía española, por tanto, no puede ser señalado como causa del fuerte crecimiento de los precios. El intenso crecimiento en los precios es responsabilidad exclusiva de aquellos empresarios sin ningún compromiso social y una visión cortoplacista, que se han aprovechado para imponer precios muy por encima del valor de los productos. Parecería que su comportamiento viene dado al interpretar que debían acumular las máximas ganancias rápidamente ante una hipotética caída en el crecimiento de la economía española.
La desviación sobre el objetivo de inflación obliga la entrada de las cláusulas de garantía salarial que afectan al 69% de los trabajadores con convenio firmado (5,8 millones), de los cuales el 85% (4,9 millones) tienen efectos plenos (actualización y efectos retroactivos) y el 15% solo en actualización de las tablas salariales. La repercusión vendrá dada por el contenido de las cláusulas, si bien, la ganancia de poder adquisitivo en aquellas donde hay cobertura plena puede alcanzar el 0,8% medido en términos reales. La diferencia en la composición de las cláusulas, no obstante, hace imposible realizar una valoración inicial sobre el valor global de su aplicación.
De los trabajadores con convenio firmado sin cláusula de garantía (31%), una parte firmó subidas salariales superiores a la inflación definitiva (4,2%), y como elemento negativo, 2,2 millones de trabajadores (el 26% de los que tienen convenio suscrito) saldrán perjudicados con la elevada inflación, e incorporarán pérdidas de poder adquisitivo, al no disponer de cobertura para hacer frente al crecimiento de los precios.
La inflación de 2007 es un pésimo dato para la sociedad y la economía española tanto por acumular un año más una nueva pérdida de competitividad con los países de la Unión Europea –1,2 puntos en este año que acumula más de diez puntos en la década-, como por el gasto público adicional que incorpora la revisión de las pensiones y la pérdida de poder adquisitivo de una parte de los trabajadores y de los ciudadanos con menor renta que dedican un mayor porcentaje de la misma al consumo de bienes básicos.
En este contexto, sería necesario una mayor voluntad política para hacer frente a este problema que tiene raíces internas, sin ampararse sólo en los factores exógenos, y en el caso de considerar oportuno incorporar rebajas fiscales concentrase en bajadas del IVA que afecta a los productos básicos, con mayor incidencia en la inflación y en el poder adquisitivo de las rentas inferiores.
CC.OO. se reafirma en los criterios de política salarial para el año 2008 y, en coincidencia con las recomendaciones del AINC en esta materia, recuerda a los negociadores de los convenios la importancia que en el actual contexto de evolución de precios, mantiene el esquema de objetivo de inflación más productividad con cláusulas de garantía, tanto por su aportación al control de los precios como en su función de preservar el poder adquisitivo de los salarios negociados.
2008 TAMPOCO COMIENZA BIEN
La tasa de inflación
interanual aumenta una décima en enero hasta el 4,4% según el indicador adelantado del IPCA, difundido por el Instituto Nacional de Estadística (INE) cuyo dato definitivo se conocerá, al igual que el del IPC español -datos que suelen coincidir- el próximo día 15 de febrero. De confirmarse este dato adelantado, el IPCA -que mide los precios de forma armonizada con el resto de países de la zona euro- en enero sería dos puntos superior al registrado en el mismo mes del año anterior. Asimismo, en el caso de que el IPCA de enero coincida con la tasa general de inflación española (IPC), se trataría de la cifra más alta desde hace casi más de doce años, en noviembre de 1995, cuando el aumento de los precios también alcanzó el 4,4%. El crudo y los alimentos vuelven a ser los protagonistas de la subida de precios. |