Los créditos asignados a la política de I+D+i se han duplicado con creces durante estos últimos cuatro años. A pesar de este esfuerzo, la cifra resulta claramente insuficiente, a la vista del atraso y déficit que presenta este país en el campo de la investigación. Hubiera sido necesario duplicar el esfuerzo realizado para avanzar en el proceso de convergencia con la media europea. Se ha desaprovechado el largo ciclo de crecimiento económico para haber incrementado los recursos reales destinados a I+D, que hubieran modificado las bases productivas de la economía española, contribuyendo a apuntalar otro modelo productivo basado en mayor medida en la calidad, la investigación, la formación y cualificación y unas mejores condiciones laborales de los trabajadores.
Además de que no se ha hecho lo suficiente desde la iniciativa pública en esta legislatura, el esfuerzo realmente realizado es menor del que se anuncia y se refleja en los Presupuestos: 1) entre 2004 y 2008 el gasto real en I+D+i ha perdido relevancia en detrimento de los préstamos reembolsables (ya suponen el 56% de los fondos asignados a esta política) y que por tanto, no contabilizan como gasto real; 2) una parte del gasto reflejado como investigación y desarrollo corresponde a gasto militar, principalmente desarrollo y fabricación de nuevo armamento; 3) un porcentaje muy relevante del gasto computado como investigación y desarrollo no es tal, sino gasto en innovación tecnológica y productiva.
|