Debemos abrir un verdadero debate sobre los tiempos escolares, en el que se aborde no sólo las cuestiones relativas a horarios y calendarios, sino también a la distribución de los períodos lectivos y las vacaciones de una manera más racional que permita una conciliación entre la escuela y las familias.
– ¿Tiene algún proyecto para incentivar la participación de los padres en la escuela y en el proceso educativo de sus hijos?
– Reclamaremos a las administraciones educativas que incentiven la participación de los padres y madres, facilitando su implicación en el control y gestión de los centros para que visualicen que su aportación es eficaz y contribuye a la mejora de la calidad de la enseñanza. Así dejarán de ser meros espectadores en los consejos escolares y en los procesos de toma de decisiones. También queremos que el Estado garantice la participación de las familias en el proceso educativo, para lo que debe arbitrar las medidas necesarias para la conciliación laboral y el ejercicio de ese derecho de padres y madres.
– ¿Cuáles son los retos que se marcará la CEAPA en esta nueva etapa?
– El primer reto será promover la escuela pública, que necesita un amplio apoyo de toda la sociedad y las instituciones, pues es la columna vertebral del estado social de derecho y sobre la que gira el principio de igualdad de oportunidades y la cohesión social. Entre todos debemos generar una mayor conciencia colectiva sobre su importancia para el progreso de la sociedad y reivindicar su calidad educativa para contrarrestar los intentos de desprestigiarla y las insuficiencias financieras que padece. Un segundo reto será presionar a las administraciones educativas para que retiren los conciertos a aquellos centros que seleccionen al alumnado, impidiendo la escolarización de hijos e hijas de trabajadores inmigrantes y alumnado de nivel educativo y socioeconómico bajo. El tercer reto, promover una mayor participación de los padres y madres en el sistema educativo.