El Tribunal Supremo ha decidido anular el artículo 14.2 del Real Decreto 1467/07 sobre el Bachillerato, que permite a los alumnos que hayan suspendido hasta cuatro asignaturas de 1º matricularse de dos o tres materias de 2º.
Este Real Decreto abría la posibilidad de estudiar asignaturas sueltas en el Bachillerato, igual que se hace en la universidad. Durante un curso, los alumnos podían estudiar las materias suspendidas en 1º y "dos o tres" de 2º, con la salvedad de que éstas no debían requerir los conocimientos de las suspensas.
Con su decisión, el Supremo admite a trámite el recurso planteado por la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE) contra esta especie de curso puente. La organización argumentaba en su recurso que el Real Decreto abría el Bachillerato a tres cursos no reglados oficialmente.
La posibilidad abierta por el Real Decreto no aparece reflejada en la LOE, que dice que sólo se podrá promocionar con todo el curso aprobado o con un máximo de dos suspensos.
Por tanto, la fórmula elegida en 2007 por el Ministerio para paliar el abandono escolar e incentivar la continuidad del estudio no está contemplada por la propia LOE, aprobada por el Gobierno en 2006.
Manuel de Castro, secretario general de FERE,
afirma que no sólo fueron ellos quienes plantearon objeciones a este desarrollo normativo, sino que "el Consejo de Estado presentó serias objeciones a este desarrollo, indicando que podía ser considerado como una promoción encubierta de los alumnos. Además, alertaron de las "consecuencias negativas que esta medida iba a suponer en la organización de todos los centros de Bachillerato, públicos y privados, ya que excepto aquellos que tuviesen un gran tamaño, necesitarían duplicar espacios y grupos y ampliar profesorado".
El apartado 2 del artículo 14 del Real Decreto 1467/07 que ha sido anulado por el Supremo dice lo siguiente: Quienes no promocionen a segundo curso y tengan evaluación negativa en tres o cuatro materias podrán optar por repetir el curso en su totalidad o por matricularse de las materias de primero con evaluación negativa y ampliar dicha matrícula con dos o tres materias de segundo en los términos que determinen las administraciones educativas. En todo caso, estas materias de segundo no podrán requerir conocimientos incluidos en materias de primer curso no superadas, ya sea en función de lo dispuesto en el anexo I de este Real Decreto o en lo que dispongan las administraciones educativas para las materias comunes y optativas. La matrícula en estas materias de segundo tendrá carácter condicionado, siendo preciso estar en condiciones de promocionar a segundo dentro del curso escolar para que dichas materias puedan ser calificadas. El alumnado menor de edad deberá contar con la autorización expresa de sus padres o tutores para este régimen singular de escolarización.
"Lo malo es que se cierra una vía para los chavales que suponía un estímulo", manifestaron fuentes del Ministerio de Educación en un breve análisis de la nueva situación generada por el Supremo. El objetivo de abrir esa tercera vía era "dar la misma flexibilidad y estímulos que tienen los universitarios y los alumnos de FP", explicaron.
El Ministerio de Educación estudiará ahora la sentencia para "ver qué margen da para buscar alguna alternativa" que mantenga alguno de los incentivos que se buscaron entonces para combatir el abandono escolar, según las mismas fuentes gubernamentales.
Las voces contrarias a la medida, empezando por el PP, habían criticado la idea por ir en línea "del facilismo", en lugar de fomentar "la cultura del esfuerzo". El portavoz de Educación del PP en el Congreso, Juan Antonio Gómez Trinidad, celebraba el fallo porque evita un "deterioro educativo".
CCOO NO COMPARTE LA SENTENCIA
La Federación de Enseñanza de CCOO, respetando la sentencia, considera, que el Real Decreto que permitía que los estudiantes de primer curso de Bachillerato que suspendiesen tres o cuatro asignaturas lo repitieran totalmente o pudieran matricularse de las materias pendientes y de otras dos o tres de segundo, era una propuesta oportuna para dar solución a los problemas detectados en nuestro sistema educativo en relación con el alumnado que cursa las enseñanzas del Bachillerato.
Estamos convencidos de que la reforma planteada por el Ministerio no rebaja el nivel de exigencia en nuestro sistema educativo, ya que es necesario que el estudiante supere las asignaturas al final de la etapa, favoreciendo de este modo la atención a la diversidad del alumnado y contemplando la igualdad de oportunidades y la compensación de desigualdades.
No obstante, entendemos que la aplicación de la propuesta planteada en el RD exigía dotar a los centros escolares de los recursos necesarios para que su implantación contribuya a favorecer los diferentes ritmos de aprendizaje de los estudiantes, que por motivos diferentes no se encuentren en condiciones favorables para realizar el bachillerato en los dos cursos que la ley establece. Así mismo, esta propuesta facilitaría la tarea del profesorado, además de apoyar la autonomía y pedagógica de los institutos.
Por otro lado, la propuesta ministerial pretendía también contribuir a hacer posible el objetivo acordado en la Cumbre europea de Lisboa del año 2000 de que en el año 2010 en todos los países de la UE el 80% de la población estudiantil logre el título de Bachillerato o de Formación Profesional.
Por todo ello la FECCOO realiza un llamamiento a todos los agentes educativos para buscar medidas que coadyuven a superar los problemas detectados mediante un pacto social y político para lograr u sistema educativo en el que la calidad y la equidad sean los elementos de referencia.
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