Termina otro curso. A pesar de la crisis, o por ella, ha tenido cambios y continuidad.
Hubo continuidad en el desarrollo de la LOE. También en el sinuoso y necesario camino del Proceso de Bolonia.
Además, este ha sido el curso de otro cambio ministerial. Un hombre de universidad con aires nuevos habrá de impulsar el necesario pacto educativo y reabrir la negociación con los sindicatos.
Hubo novedades en las CCAA. En Cataluña, Euskadi y Galicia los problemas lingüísticos escolares se han resuelto de manera dispar. Las movilizaciones sindicales por la mejora de las condiciones laborales en la Enseñanza y en defensa de la Educación Pública han sido frecuentes, en especial en Cataluña (contra la LEC) , también en el País Valenciano o en la Comunidad de Madrid contra la política intransigente de sus administraciones, sobre las que se augura un "otoño caliente".
A CCOO los cambios llegaron en el proceso congresual. En el 9º Congreso la Confederación reafirmó su compromiso social y político apostando por un relevo integrador. Por su parte, la FECOO, en su 30 aniversario, volvía a confiar en los balances y los resultados del trabajo bien hecho, comprometiéndose a atajar de manera corresponsable los retos pendientes de la Enseñanza.
Queda mucho por hacer. Urge concluir unos estatutos profesionales negociados, culminar la implantación de la LOE, materializar el ingreso universitario en el EEES y extender la nueva FP. Además, hemos de seguir defendiendo que educación y formación son objetivos estratégicos del país. A tal fin hay que exigir mayor inversión y valorar más a sus profesionales.
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