Europa Press (18/1/2010)
El PP hizo públicas sus propuestas al término de un acto celebrado en el Parador de Toledo, al que acudieron los ex ministros de Educación de los gobiernos de José María Aznar (Esperanza Aguirre, Pilar del Castillo y el propio Rajoy), así como los responsable de Educación de las comunidades gobernadas por el PP y representantes de sindicatos y asociaciones de padres.
El honor de presentar el documento de 26 páginas sobre el pacto educativo del PP correspondió a la secretaria general del PP y presidenta del partido en Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. Con ella quieren hacer frente a una situación educativa actual que es "muy deficiente" y que "constituye una de las grandes debilidades nacionales y una hipoteca para nuestro futuro colectivo".
Así, detalló que los cuatro pilares fundamentales en los que se levanta esta propuesta educativa son:
1º/ La mejora de la calidad, centrada en los rendimientos escolares
2º/ La exigencia de una formación básica común en todas las etapas educativas
3º/
Garantizar cuestiones como el carácter nacional de los cuerpos docentes
4º/ Ampliar las libertades educativas consagradas en la Constitución, conjugando derecho a la educación y libertad educativa; y "todo ello garantizando la enseñanza del castellano en toda España".
La iniciativa del PP "pretende ir de lo general a lo particular", aseveró la secretaria general de los 'populares', que insistió en que su propuesta quiere "abordar aquellos aspectos que en los países desarrollados están siendo la proa de todas las reformas educativas" y, para ello, espera que toda la sociedad se involucre, debido a "la magnitud de los aspectos a afrontar".
Así apuesta por modificar los criterios de evaluación, fomentar la formación profesional ligada a la empresa y la puesta en marcha de una "estrategia nacional de educación pactada con todas las comunidades autónomas", y por que un "fondo de cohesión, para la cohesión de la educación, garantice la equidad de todo el territorio nacional", de tal forma que se reduzca el abandono educativo temprano y mejore resultados en lengua, matemáticas y ciencias.
"Esto es lo que requiere la juventud española, un futuro más allá de la inmediatez" y garantías para la creación de puestos de trabajo en el futuro, para lograr un "país de hombres y mujeres libres y bien formados", subrayó la secretaria general del Partido Popular, que insistió en que el pacto educativo "solo será alcanzable si hay una previa concordancia sobre el diagnóstico de la eduación en España".
En este punto, Cospedal aseveró que desde 1990 el sistema educativo en España se ha basado en el "modelo Logse", que aunque lleva funcionando desde hace ya 20 años "lejos de ser satisfactorio ha constituido un fracaso", como demuestra el abandono escolar temprano sin cualificación profesional, el "deterioro" de los valores del esfuerzo, la responsabilidad y la autoridad o las "graves deficiencias" en el aprendizaje de materias básicas a lo largo de las diferentes etapas.
María Dolores de Cospedal aludió, como ejemplo de su argumentación, a dos cifras "que hacen sonrojar a todo un país" --y que aparecen en el informe PISA-- como son la que señala al 25% de alumnos con nivel 1 o menor de competencia en nivel de lectura y al 24,7% con nivel bajo en matemáticas, y a otros aspectos como las "serias dificultades" que existen para mantener un clima escolar adecuado.
Tras recordar en su intervención que su partido ya presentó una Ley de Calidad que fue paralizada en una decisión que definió como "profundamente equivocada", ya que se alcanzó "con un gran consenso", la secretaria general del PP subrayó que actualmente está "en juego" la educación de calidad, que sólo con ella se puede garantizar la igualdad de oportunidades, y también "la libertad de los padres para elegir el modelo educativo", el centro y la educación "moral o religiosa" que quieran para sus hijos.
"Nuestro modelo educativo no anda bien, se enfrenta a graves problemas, lo ven las familias y los profesores en el trabajo diario", reconoció María Dolores de Cospedal, añadiendo que "si el sistema funcionara razonablemente bien no sería necesario introducir reformas".
El Partido Popular quiere un "cambio profundo" en el sistema educativo y para ello propone reducir un año de la ESO para ampliar el Bachillerato a tres años. Además, propone que sólo se pueda pasar de curso con dos asignaturas suspensas pero con el informe favorable del centro.
Para lograr ese objetivo, plantea que sólo se pueda pasar de curso con dos asignaturas suspensas y con un informe favorable del centro educativo. También pide restablecer la asignatura de Filosofía en su configuración clásica "despojándola del empobrecedor planteamiento que la concibe bajo el hilo conductor de la Educación para la Ciudadanía (EpC)".
Los 'populares' consideran que hay que reforzar la estructura, los programas y la eficacia del aprendizaje en el Bachillerato. A su entender, en esta etapa formativa se ha producido un "empobrecimiento" debido a su escasa duración de dos años, la consiguiente rebaja en el nivel y riqueza de sus contenidos, y "una facilidad extrema en la promoción" que, según recuerda, el Tribunal Supremo ha tenido que derogar.
Por ello, plantea una estructura de la Educación Secundaria que dote al Bachillerato de una duración de tres años, una mejor organización y distribución de los contenidos de las materias , reforzando el carácter "propedéutico" de estos estudios y el fortalecimiento de las exigencias de esfuerzo y dedicación de los alumnos.
En esta línea, defiende el "mantenimiento, con carácter general, de la imposibilidad de pasar de un curso al siguiente sin haber aprobado las correspondientes asignaturas, salvo dos como máximo, siempre que se cuente con un informe favorable del departamento correspondiente"; una orientación adecuada de las materias de carácter humanístico, evitando su actual empobrecimiento; el refuerzo de la motivación de los alumnos mediante el incentivo de la concesión de becas para el aprendizaje de idiomas en el extranjero; y acordar un "modelo de prueba final de Bachillerato y acceso a la Universidad análogo al de los principales sistemas educativos de la UE".
El PP aboga por potenciar el aprendizaje del inglés como "modelo de preparar mejor a los alumnos para un mundo global", de forma que el inicio con carácter general del aprendizaje de esta idioma se haga en la segunda etapa de la Educación Infantil (de 3 a 6 años).
En cuanto a la Educación para la Ciudadanía, los 'populares' -que en los últimos dos años han repetido hasta la saciedad que eliminarían esta asignatura si llegan al Gobierno-- plantean un cambio en su configuración y contenidos, por entender que en este momento se "invaden ámbitos educativos que competen a los padres y presenta graves riesgos de adoctrinamiento".
Por ello, proponen "en aras al restablecimiento del necesario consenso en una materia tan sensible", fijar en la etapa de educación primaria una formación cívica de carácter transversal y elaborar unos nuevos contenidos de la asignatura existente en la educación secundaria "que deben ser acordados íntegramente" y "que han de proporcionar a los alumnos el conocimiento de la Constitución". Además, apuesta por el restablecimiento de la asignatura de Filosofía a su configuración clásica, "despojándola del empobrecedor planteamiento que la concibe bajo el hilo conductor de la Educación para la Ciudadanía".
Asimismo, el PP apuesta por ampliar la libertad de las familias para elegir el tipo de educación y el centro docente conforme "a sus convicciones morales, religiosas y pedagógicas"; considerar el profesorado como factor primordial de calidad educativa y modernizar el sistema nacional de becas y ayudas al estudio.
Otra de sus principales propuestas pasa por promover una formación profesional para el empleo, de alta calidad tecnológica. Se trata, según el PP, de potenciar el sistema nacional de cualificaciones y formación profesional, haciéndolo "más integrado, flexible y transparente". En este apartado, también defiende establecer un Plan Extraordinario de formación profesional vinculado a la empresa que contribuya a reducir la elevada tasa de paro juvenil, que alcanza ya el 42,9%
Los 'populares' estiman que el Pacto Educativo debe proponerse unos objetivos "claros de calidad y de mejora de los resultados del sistema educación y formación, que deberán desarrollarse con el horizonte temporal de una década". Además, propone un Consejo de Educación encargado de velar por el cumplimiento de los objetivos del pacto.
El acuerdo, prosigue, debe apostar por la libertad de la enseñanza, la garantía de la enseñanza del castellano en toda España (el PP se compromete a promover una legislación básica que garantice este derecho en toda España) y unas enseñanzas comunes de calidad para vertebrar el sistema educativo español.
El objetivo es reducir el abandono educativo temprano desde el 31% actual al 10% fijado por la UE, mejorar los resultados escolares en lengua, matemáticas y ciencias; alcanzar una tasa de graduación en educación secundaria superior del 85%; promover la cohesión del sistema educativo; mejorar la enseñanza y el aprendizaje del inglés; promover una formación profesional para el empleo; y reforzar la incorporación de las tecnologías de la información.
Los 'populares' apuestan por un Fondo para la Cohesión y la Calidad de la Educación, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE), que persiga impulsar políticas públicas de mejora de la calidad en el sistema y contribuir a la solidaridad interterritorial de conformidad con el principio de equidad. También piden que se establezca una estrategia nacional para la mejorar de la educación, así como recuperar y fortalecer los valores del mérito y el esfuerzo que a su juicio son necesarios para el éxito escolar.
Asimismo, el PP quiere que se promueva una nueva cultura de rendición de cuentas y de evaluación al final de cada etapa educativa (primaria y secundaria). Según añade, sería una evaluación nacional externa a todos los alumnos y a todos los centros, con la finalidad de comprobar el grado de adquisición de los conocimientos y las competencias básicas. Los resultados de cada alumno se darán a conocer a su familia.
Por otra parte, en la intervención del presidente del PP, Mariano Rajoy, pidió que el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, no se "involucre" en las negociaciones que están mantenido PSOE y PP para alcanzar un Pacto de Estado en educación y manifestó explícitamente su deseo de seguir negociando con el ministro del ramo, Ángel Gabilondo, quien, a su juicio, es una persona "seria".
El líder de la oposición indicó que cualquier reforma que se plantee en materia educativa debe perseguir dos objetivos que van "indisolublemente unidos": "más y mejores conocimientos y mejores valores". A su entender, por "bueno" que sea el sistema "no lo puede todo", ya que "la mejora de una sociedad depende de la propia sociedad", donde la familia, recordó, "es muy importante" y "la responsabilidad de los padres mayúscula". También apeló a la responsabilidad de los gobernantes, que "no están sólo para hacer leyes " sino también "pedagogía en la buena dirección", así como de los medios de comunicación.
Tras asegurar que es "urgente" empezar ya la reforma del sistema educativo porque "no produce efectos inmediatos", incidió en que hay que "romper el topicazo" de que cada gobierno que llega pone en marcha un nuevo sistema educativo. En su opinión, "es falso, es un tópico, porque en España lleva 20 años el mismo sistema", dado que los socialistas derogaron la Ley de Calidad que aprobó el PP y no llegó a entrar en vigor.
Así se recoge en el documento 'Propuestas del PP para un pacto por la reforma y mejora de la educación en España' que el partido ha enviado hoy mismo al ministro, Ángel Gabilondo, con el que Cospedal lleva varios meses negociando con el objetivo de alcanzar un Pacto de Estado en educación.
El PSOE pide al PP que aparque el debate de Educación para la Ciudadanía
La dirección del PSOE pidió hoy al PP que aparque el debate sobre la asignatura de Educación para Ciudadanía (EpC) y, además, avisó a los 'populares' de que no va a "admitir planteamientos que segreguen" a los jóvenes.
Así se pronunció la secretaria de Educación del PSOE, Cándida Martínez, en rueda de prensa en la sede socialista de Ferraz, preguntada por la propuesta del PP de acortar un año la ESO y alargar el Bachillerato.
Martínez replicó que mantener la enseñanza "común, que no homogénea" hasta los 16 años es lo que asegura a los jóvenes la igualdad de oportunidades, que es "un avance que es importante conservar" y es uno de los aspectos en los que el sistema educativo español saca buena nota en los informes internacionales.
La dirigente socialista admitió que en esa enseñanza común hay que "atender a la diversidad" y añadió que los socialistas están dispuestos a debatir sobre el Bachillerato, pero advirtió: "No vamos a segregar ni a admitir planteamientos que segreguen a nuestros jóvenes".
Y después de que el PP haya pedido una reforma de la asignatura Educación para la Ciudadanía, la dirección del PSOE pidió "aparcar" ese debate porque los tribunales respaldaron la asignatura y, además, porque a su juicio ésta es "fundamental para formar buenos ciudadanos" y se enseña en otros muchos países de larga tradición democrática.
Martínez pidió al PP centrar el debate "en las cosas que de verdad importan", como el abandono escolar, el refuerzo de la enseñanza de lenguas extranjeras y el apoyo a los profesores y a los centros educativos".
De hecho, llamó a los 'populares' a buscar "el máximo acuerdo posible" en todas las cosas en las que puedan estar de acuerdo y no plantear "líneas rojas" antes de sentarse a negociar, alegando que de esa forma "parece como que no se tuviese voluntad de de acuerdo".
"El PSOE quiere hablar de todo aquello que nos une, todo lo que tenemos en común. Vamos a trabajar con ahínco por ese pacto", añadió Martínez, que insistió repetidas veces en que los socialistas están realmente dispuestos a negociar con el PP, con las comunidades y con la comunidad educativa.
Por ese motivo, la dirigente socialista empezó por señalar su sorpresa por el hecho de que el PP, a la vez que negocia con el ministerio de Educación, haya presentado su propuesta educativa en un "acto de publicidad política" en lugar de en la mesa de negociación.
Martínez dijo desconocer si los 'populares' han enviado también su propuesta al ministerio pero, en todo caso, confió en que el acto de hoy no sea un intento del PP de marcar "líneas rojas". Quien quiera trazar 'líneas rojas', advirtió, deberá explicar a los ciudadanos por qué pone trabas a un acuerdo que está siendo demandado por la sociedad.
"El PP tendrá que dar muestras claras de que tiene voluntad de diálogo y de que no antepone sus intereses ideológicos a los del conjunto de la sociedad española", añadió.
La responsable de Educación del PSOE incidió en que el pacto debe permitir mejorar los "problemas" de la educación, pero que "no se trata de hacer ninguna nueva ley", sino más bien tomar medidas para frenar el abandono escolar, impulsar la Formación Profesional y mejorar la carrera profesional de los docentes.
En concreto, apostó por "aumentar su autoridad académica y reconocimiento social", mientras el Gobierno de la Comunidad de Madrid, gobernado por el PP, pretende dar al profesorado rango de "autoridad pública".
Por último, señaló que en la próxima Conferencia Sectorial de Educación las comunidades socialistas llevarán cada una sus propuestas --señaló que no habrá una propuesta "en bloque" por respeto al funcionamiento de los órganos autonómicos-- aunque habrá elementos comunes como la petición de que se fomenten los centros bilingües o de que se mejore el estatuto de los profesores.